Me conmueve acompañar a las personas hacia el centro de su verdadero Ser. Este es, para mí, como terapeuta naturista, doula y transmisora de los mensajes de la Diosa Madre Tierra, el camino hacia la salud, el bienestar y la armonía. La fuente de nuestra energía vital está dentro de nosotros y sólo tenemos que activar o recuperar la conexión con este sol personal que nos da vida y nos nutre.
Una interferencia en este estado natural de armonía se convierte así en una oportunidad de crecimiento y nos ofrece un espacio para sentirnos con más atención. Puede llegar a ser la apertura hacia el camino del despertar.
El cuerpo se comunica a través de sentimientos, sensaciones y síntomas, pero hay que descifrar este lenguaje no verbal dejando de lado la mente, el raciocinio. Nosotros, todos los seres vivos, las piedras, el sol y la luna, las energías visibles y las energías no visibles formamos una Unidad Sagrada. Cuando nos encontramos en un estado alterado de salud los demás elementos de la naturaleza nos ayudan a recuperar nuestra vitalidad innata.
La respiración profunda, el abrazo de una persona querida, las plantas, las flores de Bach, las sales minerales, los aceites esenciales, los cristales, el barro, el sol, el agua etc., nos regalan su suave poder para iniciar nuestra curación si estamos dispuestos a aceptarlo.
Siento que mi misión aquí es la protección de la Vida desde el respeto de las leyes intrínsecas de la Naturaleza Divina que somos y desde el acompañamiento amoroso hacia la autorregulación gracias a la ayuda de Ella.
Me encanta cuidar la salud de las mujeres y de los niños que, por estar más cerca de la fuente de la vida, son muy intuitivos y fuertes, pero también más vulnerables.
Es importante saber valorar los mensajes de nuestro cuerpo y espíritu para prevenir posibles desequilibrios del organismo en el futuro. El enfoque solo puede ser holístico; tenemos que explorar nuevas vías, escuchar nuestra voz interior, entregar nuestra existencia a la Existencia, dejar atrás hábitos y creencias que ya no nos son beneficiosos para conseguir una sanación completa y duradera.
La curación del cuerpo llega a través del alma.